viernes, 19 de agosto de 2016

El parto.

Esa experiencia tan maravillosa que en un principio siempre asusta, la afrontas con miedo, con intriga…. y que en el momento que ves a tu bebé se convierte en una felicidad inmensa.
He tenido dos partos uno hace tres años por cesárea y otro ahora un parto natural con fórceps. No voy a deciros que me puse a llorar cuando vi la cara de mis hijos, como he escuchado a otras personas que les pasa, pero si os puedo decir que por dentro te abarca la alegría, las ganas de cogerlo, de mirarlo, de abrazarlo…...no se puede explicar sin vivir lo.
Os voy a contar los dos partos para que muchas que podáis estar a punto de dar a luz llevéis un poco menos de miedo, porque en un principio parece mucho tiempo y después os parecerá que hace años que ocurrió. No os voy a engañar y deciros que no vais a tener dolor, que no vais a estar nerviosas, que deseareis que todo acabe ya,.....jajajaja pero si os puedo asegurar, que es algo que luego olvidareis….todo el mundo me decía del primero que luego no me acordaría, y yo pensaba ya seguro que me lo dices para consolarme, jajajaja, pues no, tenían razón después se te olvida.
En el primero ingrese porque en la última revisión del tocólogo tenía la tensión alta, al día siguiente la tenía perfecta ya pero no me dieron el alta porque me propusieron empezar con una inducción porque ya salía de cuentas. Entonces ese día a la 13:00 me pusieron algo que viene siendo como un tampon para empezar a dilatar, pero también me dijeron que lo más seguro es que no me hiciera nada y que al día siguiente me tendrían que poner oxitocina…. pues no, si que me hizo efecto. Esa misma tarde a las 17:00 me pusieron los monitores, se me hicieron eternos porque tenía ya muchas contracciones, la enfermera me dijo que tenía que intentar aguantar, pero yo veía las estrellas, pero aguante. Notaba unas ganas de orinar enormes y fui al baño, cuando volví al apoyarme en la cama rompí aguas, tal cual como en las películas todo el suelo lleno de líquido como si me acabara de caer una garrafa de 6 litros jajjajajaaja. Me miraron y ya tenia dilatados 5 cm. Me  di una ducha y ya me mandaron bajar a paritorios, cuando llegué allí me pusieron en una habitación con mi pareja, monitorizada todo el tiempo, y serían más o menos las 18:00 y ya tenia dilatados 8 cm. Me dijeron que si me quería poner la epidural que no podía esperar más, entonces dije que sí, porque me veía agotada de los dolores de las contracciones y pensé que estaría mucho más participativa si me la ponía. Me pincharon pero como estoy gordita no me pincharon bien, con lo cual pase otros 45 minutos de esperando si me hacia efecto como no, me tuvieron que volver a pinchar y ya lo note al instante…. que maravilla ya no dolía nada, ya tenía ganas de empujar, ya era capaz de centrarme en hacer todo lo que me mandaban, y solo pensaba en que en un rato vería la cara de mi hijo. Al final la historia se alargó hasta las 6.00 de la madrugada, porque al empujar el bebé se subía y no había manera aunque estaba bien colocado, y yo había dilatado perfectamente, jajajaja… vamos que no quería salir que estaba muy agustito ahí dentro jajajjajaja. Al final me dijeron que había que hacer una cesárea para no correr riesgos qué era lo mejor….. Os podéis imaginar mi cara en ese momento pensé que me iba a morir, no me habia planteado eso ni en mis peores pesadillas. Pues a las 6:25 ya había nacido mi hijo, guapísimo que voy a decir yo. Una maravilla el equipo médico que me tocó desde la matrona, anestesista, hasta la última persona. La matrona me hizo una noche muy amena ayudándome a que el niño se bajara, aunque no lo consiguiéramos. La anestesista que como sabía que era primeriza que estaba nerviosa estuvo todo el tiempo a mi lado hablándome durante la cesárea, vamos maravillosos todos y todo en la sanidad pública. Así que quitando al principio cuando no tenía la epidural después no tuve dolor ninguno, y los días siguientes me recupere perfectamente, no tenéis de qué preocuparos, si os limpiáis bien la herida como os explican en el hospital no hay ningún problema, puedes cuidar perfectamente del niño, dar el pecho, …. todo igual que si fuera un parto natural, con tranquilidad y no hay problema.
En el segundo parto todo fue de otra manera salí de cuentas y seguía como si nada. Por un error no tenia marcada fecha de ingreso, pero la matrona me había dicho que si tal día no me ponía mala que me presentara en urgencias y que les explicara todo que me iban a atender sin ningún problema, pero no me hizo falta. Un viernes salí de de cuentas y todo seguía igual, y yo como no impacientando me pero el domingo después de comer empecé a notar contracciones pero eran muy irregulares, muy distanciadas, lo mismo derrepente paraban…. según se fue alargando el día se fueron haciendo más seguidas, y a eso de las 00.00 de la noche decidí ir al medico, porque ya eran cada 5 min y tenía miedo de ponerme de parto. Porque claro volvía a tener los mismos miedos que cuando tuve al primero, porque como el primero no fue natural, solo pase las contracciones y ya estaba en esa fase. Pues ahí nos vamos cogemos las mochilas, llamo a mi madre para que se quede con el niño, y allá nos vamos mi marido y yo pal hospital, pero según voy llegando al hospital veo que la cosa va siendo más pausada. Lo primero que pensé es que iba a ser una falsa alarma. Llegó al hospital me miran me ponen los monitores y nada que la niña pasa de moverse. La doctora me dice que me van a dejar en observación esa noche por seas caso porque como ya estoy fuera de cuentas, pero que lo más seguro es que nada. Me mandan a una habitación y allí había otra pareja. Nos ponemos a hablar mi marido y yo que nada que otra vez solos pa casa, que nos anticipamos, …. No pasan ni 15 minutos y empiezo a tener contracciones cada 5 minutos, muy fuertes… Ahí llamamos a la enfermera me pone los monitores otra vez y resulta que genial, ya estoy de parto, me ducho y me bajan para paritorios, cuando me ve bajar la doctora ya le da la risa… me dice que rápida pues tenías razón que estabas de parto. Empezamos con todo con la epidural, como en el primero me tienen que pinchar dos veces porque al estar gordita no la pillo bien. Así que me la ponen ya todo como la seda, no noto nada. Me viene a ver el doctor me dice que con un poco de ayuda que puedo tener un parto natural, le digo que estoy de acuerdo. Me pasan al paritorio y con ayuda de los fórceps me sacan a la niña, na un abrir y cerrar de ojos debí de respirar 2 o 3 veces y ya salio. Lo malo fue que tuve 4 desgarros aparte de la episiotomía, y entonces la recuperación fue un poco incomoda pero también muy bien.
Así que después de contaros mis dos partos os recomiendo que no os asustéis dentro de lo posible yo lleve mejor el segundo porque estaba mucho más tranquila…. Pensar que es poquito tiempo, que el dolor de cada contracción es menos de un minuto y después tenéis 5 minutos para descansar… y lo más importante que en unas horas estaréis con vuestro bebé en brazos enseñándoselo a todo vuestra familia y amigos.